Escrito en el cielo
El Sol
El zodiaco y Las alegorías
Para llegar a comprender en
profundidad la historia de las imágenes y la historia del arte, la presente
redacción quiere indagar los principios de la astronomía y estudiar su relación.
Si estudiamos los principios subyacentes en la astronomía se puede llegar al
conocimiento pleno del por qué de las imágenes creadas en la historia del arte.
El origen donde se basaron los conocimientos se desligó de la realidad hace
miles de años, quedaron como saberes ocultos, abstractos y confusos. Nos
llegaron las formas (el cómo de la imagen), pero los contenidos se perdieron
(el para qué de la imagen). Volver a religar la realidad con el concepto
original permite saber: el cómo, el por qué y para qué se hicieron esas
imágenes. Es llegar al significado interno, complejo y último de la imagen
creada. La historia se refleja en el arte y las actividades artísticas se basan
en alegorías y símbolos. Descubrir de donde provienen es la finalidad del
presente escrito.
La
creatividad es libre.
La época medieval dividió la enseñanza
en dos grandes apartados: el Trivium y el Quadrivium. El Trivium (letras)
comprendía la teología, el derecho canónico, el derecho civil y la medicina;
y el Quadrivium pitagórico (ciencias) abarcaba: aritmética, astronomía,
geometría, música. Con ellos se obtenía el saber y todos los conocimientos.
La astronomía era la teoría que
había en los cielos, la geometría la práctica en la tierra. La geometría es
número e imagen. A partir de aquí los conocimientos de los sabios y la
creatividad de los artesanos conformaron la colección de imágenes que nos han
transmitido.
Las
imágenes.
Son representaciones de figuras,
cosas, o personas creadas por el humano, que ha dado apariencia visible a
aquello que ya la tiene, o que no la tiene. Toda imagen siempre es el resultado
de una proyección física. El ser humano tiene la admirable capacidad de crear
imágenes, es imaginativo. Esto también es un proceso proyectivo pero
psicológico, se tiñe el exterior de aquello que vive en nuestro interior. Se sueña interiormente y se proyectan los
sueños exteriormente con una forma que llamamos imagen. Esta imagen recibe
diferente nombre según su grado de abstracción y significado las clasificamos
en: alegorías, símbolos y signos.
La
alegoría.
La alegoría en términos de arte es
una representación pictórica u escultórica de un ser humano, un animal u objeto
de una idea intelectual abstracta. La abstracción es un pensamiento que no
tiene forma física pero si que le podemos dar un nombre (por ejemplo: la paz, la
fidelidad, la avaricia, el amor, la pereza, el sueño, la crueldad). Las ideas
abstractas habitan en nuestra interior producto de la imaginación y el artista
las proyecta hacia el exterior con una forma, en general personificada. Por medio de la alegoría se da una imagen a
aquello que no la tiene. Posee una gran fuerza didáctica para hacer
comprensible aquello que es difícil de entender o sólo es un concepto
comprendido por entendidos; por ello se ha utilizado profusamente en el arte
como enseñanza para hacer visible lo invisible. El arte medieval utiliza alegorías
para explicar temas religiosos. Tienen una dimensión poética igual que la
retórica literaria.
A continuación se enumeran
alegorías donde una ficción representa una idea abstracta en una forma en forma
generalmente humana:
La justicia se representa como una
mujer con los ojos vendados y una balanza.
La libertad es una joven con los
pechos descubiertos y una bandera; pintura de Delacroix.
El amor es un niño con los ojos
vendados y un arco.
La belleza es una diosa desnuda y
bien proporcionada, como la
Venus de Milo.
La muerte es un esqueleto con una
guadaña como en pinturas de Bruegel el viejo
o Hyeronimus Bosch.
La primavera es una joven
cubierta de flores en el cuadro de Sandro Botticelli.
La fortuna es una mujer con una
rueda y una cornucopia.
La victoria se representa con un
tocado de hojas de laurel.
La castidad y la virginidad se
asocian a un armiño.
La noche, el día, la aurora y el
crepúsculo como hombres y mujeres en las tumbas de los Médicis.
Las virtudes como la prudencia,
fortaleza, justicia, templanza, fe, esperanza, caridad, son personificadas.
Los pecados y su virtud también
son personificaciones con un símbolo que las caracteriza como: soberbia
(humildad), avaricia (generosidad), lujuria (castidad), ira (paciencia), gula
(templanza), envidia (caridad), pereza (diligencia).
Los sentidos (vista, oído,
olfato, gusto y tacto) se representan con mujeres llevando el atributo del
sentido que representan.
Las sietes Artes Liberales: gramática,
la retórica, lógica y dialéctica, la aritmética, la geometría, la astronomía,
la música, se representan como seres humanos portando el símbolo que las
identifica.
La vida perenne, la fertilidad,
el nacimiento o la perpetuación de la vida se presentan en una diosa con el
niño, por ejemplo: Isis y Horus, la Virgen y el niño.
La
Alegoría. El símbolo. El signo.
La alegoría es un pensamiento es
intelectual, abstracto y con una posibilidad de interpretación, representado de
forma personificada.
El símbolo es intuitivo y admite
una pluralidad de interpretaciones. Representa un concepto mediante una imagen
y la mente percibe una relación entre ambos. El significado es instantáneo y
global.
Por ejemplo:
La alegoría de la justicia es una
mujer con los ojos vendados y los símbolo que lleva es el la espada y la
balanza. La balanza es el equilibrio, la equivalencia y el derecho.
La alegoría de la muerte es un
esqueleto y sus símbolos son la guadaña y el color negro.
El color negro como símbolo puede
tener otros significados positivos como: prestigio, calidad, seriedad,
autoridad, elegante.
El símbolo tiene un significado
más profundo sobre aquello que representa. Mientras que el signo tiene el
significado obvio.
Las
constelaciones una proyección del Sol.
Dibujos
en el cielo.
Una constelación es un conjunto
de estrellas de la bóveda celeste. El ser humano ha realizado con la
imaginación un dibujo con estrellas que pueden guardar alguna semejanza con la
realidad. Cuando desde la Tierra
proyectamos el Sol sobre un fondo de estrellas entonces vemos el Sol en una
determinada constelación.
Sus orígenes se remonta a
Mesopotamia. Todas las constelaciones tiene una utilidad cuando es posible recordar
un dibujo en el firmamento y valerse de el por motivos de medición del tiempo,
cálculo de las estaciones, motivos agrícolas, de orientación en viajes, religiosos y/o confección de horóscopos.
Las constelaciones más conocidas
son por las que transita el Sol, la
Luna y los planetas, llamada zodiaco o el círculo de los
animales. En Mesopotamia se dividió esta zona del cielo en doce partes. Hay
doce constelaciones zodiacales asociadas a los doce meses del año. Cada mes la Luna llena reside en una
constelación diferente por ese motivo se les llamaban también casas.
El
camino de la Luna ,
en Mesopotamia y el zodíaco en el Mediterráneo.
El camino de la Luna era el nombre dado al
zodíaco en Mesopotamia. El camino de Sin o dios lunar.
Constelaciones por las que
siempre transitaba el Sol, la
Luna y los planetas.
Es más fácil de ver la Luna llena sobre el fondo de
estrellas que no el Sol. Cada Luna llena aparecía sobre un grupo de estrellas
distinto hasta doce veces. La decimotercera luna llena volvía aparecer al
principio de un gran círculo celeste. Un año tiene doce Lunas llenas. En
consecuencia la circunferencia se dividió en doce partes y la división de constelaciones
fue también de doce.
Los sacerdotes – astrónomos de Mesopotamia
de igual forma observaron el Sol a lo largo del año que se desplaza lentamente
sobre el mismo fondo de estrellas. Cada mes el Sol y la Luna transitaban por un grupo
diferente de estrellas, al conjunto de estas constelaciones les llamaron el
camino de la Luna. Cuando
se transmitió la sabiduría al Mediterráneo tomó el nombre de zodiaco y el
camino que seguían los astros se llamó la eclíptica.
El
gran reloj cósmico.
La
traslación del Sol en las constelaciones del zodiaco.
El zodíaco procede del movimiento
de la Luna y sus
plenilunios cada mes.
El actual zodíaco es un amalgama
de conocimientos y aportaciones de diferentes civilizaciones a los largo de la
historia, desde su creación en Mesopotamia con los Sumerios, Caldeos,
Babilonios, y después por Egipcios,
Griegos y Romanos.
Cuando no se había creado el
calendario de doce meses, el tiempo y las estaciones se identificaba con la
salida o puesta sobre el horizonte de determinadas estrellas. Otra forma de
conocer el tiempo era observando el grupo de estrellas que aparece por el
horizonte cuando el Sol amanece u anochece; o la constelación predominante
sobre el meridiano en una época de año.
Para los antiguos conocer el
zodíaco era tener un calendario; una forma de control sobre el paso del tiempo.
Como el Sol se encuentra en un grupo definido de estrellas cada mes era una forma
de saber la estación. En definitiva el zodíaco es un gran reloj cósmico, las
leyes del cielo.
En Mesopotamia se dividió el
cielo en doce partes de 30 grados cada una; sobre cada división situaron una
constelación en el camino de la luna. Las doce constelaciones zodiacales
babilónicas antiguas eran:
El Criado, El toro de los cielos,
los Gemelos, el Cangrejo, el León, el Tallo de cebada, la Balanza , el Escorpión,
Pabilsag (el dios centauro), el Pez cabra, el Gigante, y las Colas.
Se transformó en el Zodíaco al
exportarse al Mediterráneo con los nombres cambiados a: Aries, Tauro, Géminis,
Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis.
El Sol avanza cada día un grado,
por lo tanto en un año camina 365 grados. Cada signo se subdividió de nuevo en
treinta partes llamados grados, que es equiparable al transcurrir de un día. Si hacemos cálculos: 12 meses por 30 días de cada mes daban 360,
una aproximación muy razonable a los días que tenía un año solar. Además 360 es
más fácilmente divisible que no 365. Entonces todos los círculos tendrían 360
grados. Una genial abstracción matemática representada con un dibujo alegórico.
Estudiemos cada signo y
observaremos que son alegorías de la traslación del Sol y la influencia de su
energía sobre la naturaleza, correlacionado con su luz, calor, la meteorología
y el período agrícola.
Las doce alegorías celestes.
Los cambio de las estaciones en el año.
Aunque es difícil saber con certeza cuáles eran las verdaderas intenciones al relacionar cada constelación con la traslación del Sol, se pueden encontrar diferentes interpretaciones, unas seran meras especulaciones otras se aproximarán más a la verdad. Cada cambio de estación está asociado a una constelación y tiene una relación con la energía que emana del Sol, su calidad e intensidad para ese mes del año.
Aries.
Aries. El Carnero. El Cordero.
Entrada del Sol y salida del Sol
en la antigüedad y la astrología: 20 de marzo al 20 de abril.
Primera constelación zodiacal.
Comienza el 21 de marzo y era el primer día del año para muchos calendarios
antiguos. Es el punto cero del tiempo anual. Inicio de la primavera y de la
vida. La estación fértil por excelencia.
El Sol crece con virilidad. Se
produce la renovación de la naturaleza y de la luz. El Sol comienza a
fortalecerse y calentar. Es decir el Sol además de luz ofrece su calor. La naturaleza comienza a despertar del invierno y la
vida inunda la tierra.
Para los sumerios esta
constelación era el jornalero, el campesino, el criado.
Relacionada con la fuerza del carnero
que empuja con la cornamenta como un ariete, como la estrella α Arietis o Hamal,
“el que ataca con los cuernos”.
La constelación de Aries es donde
se producía el equinoccio de primavera hace 2.500 años.
La luz del día comienza a vencer
a la oscuridad de la noche invernal, la resurrección de la luz está marcha.
Los asirios sacrificaban un
carnero en honor al equinoccio, llamando a la constelación de Aries el “altar”
y “sacrificio”.
Taurus.
Tauro. El buey. El toro. El toro celeste.
Entrada del Sol y salida del Sol
en la antigüedad y la astrología: 20 de abril al 21 de mayo.
Los sumerios la llamaban el Toro
de Luz. Los egipcios la consideraban Osiris-Apis. Para los griegos era uno de
los disfraces de Zeus.
La estrella de Aldebarán muy
brillante era la antorcha de la Humanidad.
El toro o buey era un animal de
tiro utilizado para labores agrícolas, arar el campo; la época para hacer los
surcos en la tierra coincidía con la posición del Sol Tauro. Se relaciona por lo tanto con el comienzo del
trabajo para las cosechas. Los cuernos eran un símbolo de fertilidad. Anunciaba
la siembra agrícola cuando se producía el equinoccio de primavera en esta
constelación hace 4.000 años.
Gemini.
Géminis. Los grandes gemelos.
Entrada del Sol y salida del Sol
en la antigüedad y la astrología: 21 de mayo al 21 de junio.
Entrada del Sol y salida del Sol
en la actualidad: 22 de junio al 21 de julio.
En Mesopotamia los gemelos estaba
asociada a la constelación de Orión el gran pastor celeste.
Relacionada con los gemelos
mitológicos Castor y Pollux, hijos de Leda pero de diferente padre.
Cancer.
Cáncer. El cangrejo.
Entrada del Sol y salida del Sol
en la antigüedad y la astrología: 21 de junio al 23 de julio.
Entrada del Sol y salida del Sol
en la actualidad: 21 de julio al 11 de agosto.
Los egipcios lo consideraban un
escarabajo.
El sol a su paso por el horizonte
durante el equinoccio de otoño retrocede, como lo puede hacer un cangrejo. Cáncer
es el sexto signo zodiacal o la mitad del año; a partir de aquí comienza el
retroceso simétrico hasta Aries. Desciende por el zodíaco, es decir avanza por
un signo y retrocede por el otro. El camino es opuesto pero complementario.
Observemos el símbolo de cáncer que se parece mucho al yin–yang, una S tumbada. Es el fluir del tiempo en sentido inverso.
Observemos el símbolo de cáncer que se parece mucho al yin–yang, una S tumbada. Es el fluir del tiempo en sentido inverso.
El verano aumenta la luz y calor solar.
En invierno disminuye la luz y el calor.
La naturaleza comienza a producir
vida: cereales (espigas), frutos y vino (uvas), y se transformará lentamente en
muerte en el invierno.
Leo.
Leo. El León.
Entrada del Sol y salida del Sol
en la antigüedad y la astrología: 23 de julio al 23 de agosto.
Hace 4.000 años el solsticio de
verano estaba en Leo.
Durante el verano se produce la plenitud
de la luz solar. El astro rey como el rey de los animales que es el león.
Representa la fuerza, el poder y
la gloria del Sol en lo más alto del cielo en verano.
Existe una leyenda egipcia que
cuando en abril en fácilmente visible, el Nilo se desbordaba y venían los
leones del desierto a beber.
Virgo.
Virgo. La Virgen.
Entrada del Sol y salida del Sol
en la antigüedad y la astrología: 23 de agosto al 23 de septiembre.
Constelación siempre femenina
como una doncella. Es el arquetipo psicológico de la diosa madre. Diosas
distintas que representan lo mismo.
Los sumerios y caldeos veían a
Inanna, Reina del Cielo. El nombre sumerio era el surco de la siembra, tallo de
cebada o espiga.
Los babilonios la nombran como
Ishtar, Señora de la Tierra.
Los egipcios asociaban esta constelación
a Isis, la diosa madre.
Los griegos le adjudicaran Deméter,
diosa de la agricultura que vela por las cosecha.
Los romanos la consideraban
Ceres, diosa de las cosechas y fecundidad (cereales)
Es la época de la recolección de
los frutos de la tierra. Representa la fertilidad de la naturaleza, una alegoría
de la tierra nutridora, el ciclo de la vida en la naturaleza y el amor
maternal. Virgo sostiene en su mano una espiga (la estrella Spica), gavillas, o
amapolas, anuncia el tiempo de las cosechas, el trigo y las uvas. La estrella
Vindemiatrix del latín “vendimiador” anunciaba
su salida por el horizonte al alba la madurez de la vid. Los frutos del otoño están
en ciernes.
La constelación de virgo empezaba
a ser visible por el horizonte este al comienzo de la primavera, hasta finales
de agosto que queda asumida (asunción) por el Sol en el horizonte oeste. La mejor
visibilidad es en abril. Por este motivo, se asocia con la fertilidad de la
tierra y la producción de las cosechas, pues aparece en el firmamento durante
toda la época de la recolección.
Libra.
Libra. La balanza.
Entrada del Sol y salida del Sol
en la antigüedad y la astrología: 23 de septiembre al 21 de octubre.
Entrada del Sol y salida del Sol
en la actualidad: 1 de noviembre al 24 de noviembre.
Comienza la estación del otoño. Antiguamente
se producía el equinoccio de otoñal en esta constelación.
Este grupo estelar es creado por
los romanos separándola del escorpión pues sus estrellas eran parte de las
pinzas.
Durante el equinoccio otoñal se
produce la igual duración de las horas de día (12) y de noche (12), de ahí el atributo de la
balanza. A partir de aquí la oscuridad va venciendo a la luz, se produce la
rivalidad entre la muerte y vida. El caminar hacia el invierno es inexorable.
Scorpius.
Escorpio. El escorpión.
Entrada del Sol y salida del Sol
en la antigüedad y la astrología: 21 de octubre al 21 de noviembre.
Constelación muy antigua conocida
por los sumerios como el escorpión.
En Egipto es Tifón, el asesino de
Osiris.
Otras formas han sido: el águila
y la serpiente.
El escorpión es el insecto
venenoso de la tierra. Guardián del inframundo, el mundo de los muertos, debajo
de la tierra y el horizonte.
Es la estación de otoño y anuncio
de la llegada de la muerte de la naturaleza en el invierno. Mengua la fuerza
del Sol. La luz es vencida por las tinieblas. Alegoría de día-noche,
vida-muerte, bien-mal.
Ophiuchus.
Ofiuco. El serpentario.
El encantador de serpientes. 13 ª constelación.
El encantador de serpientes. 13 ª constelación.
Entrada del Sol y salida del Sol
en la antigüedad y la astrología: no la contemplan.
Entrada del Sol y salida del Sol
en la actualidad: 30 de noviembre al 18 de diciembre.
Relacionada con Esculapio, dios
de la medicina griego.
Constelación por donde pasa el
Sol, Luna y planetas, pero no es contemplada en el zodíaco tradicional.
Sagittarius.
Sagitario. El centauro arquero.
El arquero.
El arquero.
Entrada del Sol y salida del Sol
en la antigüedad y la astrología: 21 de noviembre al 22 de diciembre.
Los sumerios lo identifican como
Nergal dios del infierno (averno), señor de los muertos, que se representaba
como un león alado con cabeza humana.
El nombre posterior viene de roma
pues sagitta es “flecha” en latín…
Los tres meses de otoño que conspiran “asesinan” la luz del Sol, un
escorpión y un arquero.
La luz y el calor del Sol
“mueren” aparentemente, la naturaleza comienza su lento letargo hasta llegar a
la paralización de la vida cuando llega el invierno.
Capricornus.
Capricornio. El pez cabra.
Entrada del Sol y salida del Sol
en la antigüedad y la astrología: 22 de diciembre al 20 de enero.
Los sumerios y babilonios la
reconocen como el pez cabra. Un animal anfibio con cabeza y patas de cabra y
cola de pez.
Constelación donde se producía el
solsticio de invierno hace 2.000 años.
El Sol después de pasar por su
período más débil empieza a renacer renovado, “resucita”. El Sol nunca muere
renace en su ciclo anual en el cielo; su luz y calor vencen a la oscuridad
nuevamente.
La cabra se relaciona con el Sol que
trepa como las cabras hacia lo alto de la eclíptica y viene de las profundidades
como un pez. Una metáfora del mundo
superior y el mundo inferior, la tierra y agua; la razón y la emoción. El bien
triunfa sobre el mal al igual que la luz gana sobre las tinieblas de nuevo.
Los griegos lo asocian al dios
Pan, hijo de Cronos y la cabra Amaltea, en su huida del gigante Tifón se lanza
al mar y su cuerpo se transformó en mitad pez. La cabra símbolo de la potencia
y fogosidad, daba tanto miedo que etimológicamente proviene la palabra pánico.
También podemos investigar la
nodriza caprina una leyenda oriental.
Aquarius.
Acuario. Agua.
Entrada del Sol y salida del Sol
en la antigüedad y la astrología: 20 de enero al 19 de febrero.
Acuario es el aguador vertiendo
agua con un cántaro, o el que lleva el agua, hace referencia a las temporadas
de lluvias del invierno e inundaciones en el Mediterráneo y Mesopotamia, que
hace 2000 años coincidía con la aparición de Aquarius en el cielo.
Los egipcios lo asocian a sus
dioses del Nilo.
Los griegos lo asocian al mito de
Ganímedes el copero, o encargado de mantener las copas de vino de los dioses.
Pisces. Piscis. Los peces.
Entrada del Sol y salida del Sol en la antigüedad y la astrología: 19 de febrero al 20 de marzo.
Entrada del Sol y salida del Sol en la antigüedad y la astrología: 19 de febrero al 20 de marzo.
Entrada del Sol y salida del Sol
en la actualidad: 12 de marzo al 19 de abril.
Actualmente en Piscis se
encuentra el punto vernal, o donde se produce el equinoccio de primavera, hace
2.500 años era Aries.
Piscis son dos peces atados por
las colas o los dioses peces.
El doceavo mes antaño, el último.
Para los sumerios relacionada con
la siembra de las semillas, el campo y las colas de la golondrina.
También está relacionado con la
vida después de la muerte.
Aries.
El Carnero. El Cordero.
Entrada del Sol y salida del Sol
en la antigüedad y la astrología: 20 de marzo al 20 de abril.
Vuelve el inicio de la primavera,
la Vida. Comienza
el año otra vez. El Sol ha completado su viaje por las constelaciones del
zodíaco y renace. La luz del día vence a la oscuridad de la noche, la
resurrección de la luz ha comenzado.
Por lo tanto hemos comprobado que
el zodíaco es una alegoría de los rasgos más importantes del Sol en los doce
meses del año.
Las
cuatro estaciones.
La
traslación e inclinación del eje.
La tierra tiene dos movimientos
observables con facilidad: la rotación y la traslación. Debido a la inclinación
del eje de la tierra (aproximadamente 23 grados) junto a la traslación
alrededor del astro rey, la luz del Sol incide con un ángulo desigual cada mes,
por este motivo hay diferente radiación solar. El Sol “fecunda” con su luz y
calor la Naturaleza ,
dando lugar a cuatro estaciones diferenciadas: primavera, verano, otoño,
invierno. El Sol tiene un ciclo que se repite en 365 días, al que llamamos año.
En el hemisferio norte, la luz parece “nacer” el solsticio de invierno (21-22
de diciembre). El día de la noche más larga, la claridad comienza a crecer
respecto la oscuridad. En el equinoccio
de primavera (20-21 de marzo) el día y la noche se igualan y a partir de aquí
la luz comienza a vencer a la oscuridad. Durante el solsticio de verano (20 -21
de junio), el día más largo, las horas de luz llegan a su máxima plenitud y
sucesivamente la noche va ganando. Posteriormente en el equinoccio de otoño
(22-23 de septiembre) el brillo del Sol parece “morir”, las tinieblas de la
noche vencen definitivamente a la luz. Pero cuando volvemos al solsticio de
invierno (la Navidad ),
la luz “resucita” de nuevo. El la resplandor diurno comienza a crecer con
respecto a la noche.
En resumen, si observamos el
ciclo astronómico del Sol durante un año de forma metafórica parece que:
La luz del Sol nace, 21 de
diciembre. Solsticio de invierno.
La luz del Sol crece, 21 de
marzo. Equinoccio de primavera o vernal.
La luz del Sol plena, madura, 21
de junio. Solsticio de verano.
La luz del Sol muere, 22 de
septiembre. Equinoccio de otoño.
La luz del Sol resucita, 21 de
diciembre. Solsticio de invierno.
Los días se acortan en el
equinoccio otoñal.
La luz solar muere simbólicamente
en los meses de invierno. El Sol es “asesinado” por los tres meses de invierno;
y resucita de nuevo en los tres meses de verano. El ciclo astronómico del Sol
es la gran tragedia de la luz. La ley astronómica que controla el Universo se
traslada a la alegoría le acompañan los símbolos, que son los contenedores de
de una verdad eterna.
Los
movimientos de la tierra. La precesión.
La
precesión de los equinoccios.
Hay otros dos movimientos muy
importantes de la tierra pero que pasan desapercibido por su lentitud, la
precesión y la nutación. Debido a estos movimientos de la precesión y nutación
el punto del equinoccio de primavera no es fijo, varía aproximadamente un grado
cada 72 años. Es una lenta anticipación del punto donde se produce el
equinoccio, un desplazamiento hacia delante. Ello significa que en 25.920 años
el Sol habrá pasado por todas las constelaciones del zodíaco en el punto del
equinoccio vernal. El llamado Gran Año Solar.
Actualmente el equinoccio vernal
se produce en Piscis y no en Aries como hace 2.500 años, y hace 4.000 años
estaba en Tauro. De igual forma el equinoccio de otoño hoy día no se produce en
Libra sino en la constelación de Virgo.
Es fácil observar que la posición
del Sol actual en cada constelación zodiacal no coincide con la posición y los
signos que argumenta la astrología. Hay un desfase de una constelación por mes.
Esto es debido a que el punto de Aries cuando se produce el equinoccio de
primavera no es siempre fijo, se mueve muy lentamente. El motivo es el mencionado
movimiento terrestre de la precesión que ha provocado que en 2.500 años haya
retrocedido un signo.
La
precesión en la práctica, el cambio de los signos.
A continuación se enumeran donde
se producían los solsticios y equinoccios en la antigüedad antigüedad.
Equinoccio de primavera, la posición hace 2.160 años era Aries. Punto
Aries.
Solsticio de verano, la posición
hace 2.160 años era Cáncer.
Equinoccio de otoño, la posición
hace 2.160 años era Libra. Punto Libra.
Con relación a los solsticios en
el globo terráqueo tenemos el trópico de Cáncer y el trópico de Capricornio.
Ahora bien debido al movimiento
de precesión han cambiado las constelaciones donde se produce cada estación.
Los cambios son los siguientes:
Equinoccio de primavera, posición
actual: entre la frontera de Piscis y Acuario.
Solsticio de verano, posición
actual: Tauro cerca de la frontera con Géminis
Equinoccio de otoño, posición
actual: constelación de Virgo.
Solsticio de invierno, posición
actual: Sagitario.
Por lo tanto cada 2.160 años el
Sol cambia de constelación zodiacal, entonces se habla de era de Tauro, Aries,
Piscis y la próxima de Acuario. Los
diferentes cultos religiosos en la historia y en el arte, adoptaron los
símbolos característicos de cada nueva era y constelación. Por ejemplo en Egipto
la divinidad solar adquiere la forma de un Buey (Apis). Durante la era de Aries
el cordero era sagrado “Cordero de Dios”. Durante la era de Piscis, el pez es
el símbolo divino, el monograma de Cristo con sus iniciales ICHTHUS (Iesous
Cristos, Theou Uios Soter), que significa: Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador,
significan pez en griego (XPIETOE).
Del
paganismo al cristianismo.
Como se observa la vida cotidiana
y la religión antigua estaban relacionadas con las estrellas y el Dios Solar
Cosmológico. Las religiones del mundo mediterráneo beben de esta herencia
cósmica y solar. En consecuencia la introducción de una nueva idea religiosa tenía
que tomar prestados todos estos atributos y sabidurías. Es el caso de los
dioses solares como por ejemplo Mitra. La iglesia transformó el Dios Solar del
Cosmos en un Dios moral.
El cristianismo adapta la
sabiduría ancestral pagana por otras relacionadas con la fe cristiana por
ejemplo:
Las constelaciones del cielo se
mutan en santos y personajes bíblicos.
Las doce constelaciones del
zodíaco se cristianizaron.
Los tetramorfos. Los evangelistas
se asocian con animales iguales que en el paganismo.
El calendario litúrgico sigue un
paralelismo astronómico.
Las
doce constelaciones zodiacales,
los apóstoles y los meses.
los apóstoles y los meses.
Los doce apóstoles que cortejan
al Sol se equiparan a los doce apóstoles. Hay diferentes intentos de
cristianización una de ellas es la de Julius Schilleri en 1626, a saber:
Aries San Pedro, Tauro San Andrés, Géminis
Santiago, Cáncer San Juan, Leo Tomás Apóstol, Virgo Santiago el menor, Libra
San Felipe, Escorpio San Bartolomé, Sagitario San Mateo, Capricornio San Simón,
Acuario San Judas Tadeo y Piscis San Matías.
Otra variante es la siguiente
cristianizada con los meses del año es la siguiente:
Aries, 25 de marzo La Anunciación 25.
Tauro, abril Lunes de Pascua, Cristo y los discípulos
de Emaús.
Géminis, 3 de mayo, invención de la Cruz por Santa Elena.
Cáncer, 24 de junio San Juan Bautista.
Leo, 25 de julio Santiago el
mayor.
Virgo, 15 de agosto, Asunción de la Virgen.
Libra, 29 de septiembre San Miguel psicopompo.
Escorpio, 4 de octubre San
Francisco de Asís.
Sagitario, 30 de noviembre San
Andrés.
Capricornio, 25 de diciembre La Natividad.
Acuario, 1 de enero Santa María, Madre de Dios, 25 de
enero la conversión de San Pablo.
Piscis. 24 de febrero San Matías.
Los
tetramorfos.
Los cuatro evangelistas son, San
Mateo, San Marcos, San Lucas, San Juan, junto a sus símbolos con forma de
animal (tetramorfos):
Toro, becerro, San Lucas.
Águila, San Juan.
León, San Marcos.
El hombre, Mateo.
Las diversas interpretaciones los
asocian a:
las cuatro constelaciones donde
se producían los solsticios y equinoccios hace 4.000 años.
Tauro (equinoccio de primavera 4.000 a . C.), Leo, Escorpión
(antiguamente el Águila) y Acuario.
Los cuatro puntos cardinales,
Norte, Sur, Este, Oeste.
Los cuatro elementos, tierra –
Tauro; aire – Águila; fuego – Leo; agua - Acuario.
Las cuatro estaciones, primavera,
verano, otoño, invierno.
Calendario litúrgico
y ciclo
solar anual subyacente
Si observamos las fechas del
calendario litúrgico podemos advertir que coinciden con el ciclo astronómico
anual. La astronomía es laica no sabe de creencias religiosas, son las leyes
del cielo. La astronomía es la clave para comprender el sentido oculto de la
alegoría ya que existe una conexión cosmológica y no se comprenderá el enigma
profundo. El ciclo agrario también queda reflejado con la siembra, crecimiento,
recolección y muerte de las cosechas.
Principales fiestas del
calendario litúrgico.
Adviento.
Adviento: período que inicia el año litúrgico y prepara
durante cuatro semanas la fiesta de la Navidad
Inmaculada Concepción. Fiesta
fija.
Inmaculada Concepción: 8 de diciembre, se celebra la
concepción de la Virgen
María llena de Gracia.
Navidad. Fiesta fija.
Navidad: 25 de diciembre. Se celebra el nacimiento de Jesús.
Coincidente con el solsticio de invierno. El nacimiento del
Sol después de haber menguado su luz durante el otoño. La luz del día comienza
a crecer respecto a la oscuridad de la noche.
Durante el solsticio, el Sol queda “parado”, “sol-quieto”
o “sol-inmóvil” es el significado de
solsticio. Este paro solar sobre el horizonte es de tres días a partir de aquí
“resucita”, “renace”.
Epifanía. Fiesta fija.
Epifanía: 6 de enero. Se celebra la manifestación de Dios a
través de Jesús, y la advocación y reconocimiento de los Reyes Magos. El
Bautismo de Jesús.
La candelaria.
2 de febrero. Teofanía solar. El Sol se alza en el cielo.
Candela es una vela encendida que da luz.
Lunes de carnaval.
Martes de carnaval.
Fiesta movible, 47 días antes del Domingo de Resurrección.
Miércoles de ceniza.
Miércoles de ceniza: 46 días antes del domingo de
Resurrección.
Da comienzo la cuaresma, 40 días de preparación para la Pascua.
Tiempo de cuaresma.
40 días antes de la Semana Santa. Empieza el miércoles de ceniza y
acaba con Pascua.
San José. Fiesta fija.
San José: 19 de marzo, Se celebra la figura de San José
padre de Jesús.
Festividad próxima al equinoccio de primavera.
25 de marzo. La Anunciación de María, Concepción de Cristo nueve
meses antes de Navidad, nacimiento de Jesucristo.
San Jorge.
23 de abril. Custodio del equinoccio de primavera. La
victoria de la luz de la primavera (San Jorge) sobre las tinieblas del invierno
(dragón). La horas de luz del día comienzan a vencer a la oscuridad de la
noche. Reflejo de la victoria de la
Pascua.
Semana Santa. Pascua.
Semana Santa. Marzo – Abril. Se celebra y vive el misterio
Pascual: la pasión, muerte y resurrección de Jesús.
Tras el letargo del invierno la naturaleza vuelve a vivir.
El sol resucita comienza a dar calor además de luz
La naturaleza vuelve a ser fértil.
Viernes Santo.
Este día recuerda muerte de Jesús en la cruz.
Fiesta movible, 2 días antes del domingo de Resurrección.
Pascua florida.
Se celebra la resurrección de Jesús. Llamado también domingo
de Pascua, de resurrección o de Gloria.
El tiempo de las flores. En tiempo primaveral se inicia el
proceso de maduración de los frutos.
Domingo de Resurrección.
Fiesta movible.
Resurrección: Se celebra el triunfo de la Vida. Jesús vive.
Resurrección de la naturaleza y la vida.
Victoria de la luz y la naturaleza sobre la muerte y
oscuridad del invierno.
A partir de este momento la claridad del día ya vence en
horas a la oscuridad de la noche.
Lunes de Pascua.
Fiesta movible, 1 día después del domingo de Resurrección.
Jueves de ascensión fiesta movible, 39 días después del domingo de Resurrección. Conmemora
la ascensión de Jesucristo al cielo. Cristo vuelve al Padre. El Sol asciende en
la bóveda del cielo.
Pentecostés
Lunes de Pentecostés, 50 días después de Pascua, se celebra
que los apóstoles reciben el don del Espíritu Santo.
La venida del Espíritu Santo.
Pascua granada la Segunda Pascua o
Pentecostés.
La primera cosecha. El fruto después del proceso de
maduración. La flor ya granada se convierte en fruto.
Fiesta movible, 56 días después de domingo de Resurrección.
Jesús voz y luz de Dios Padre.
Corpus Christi.
Jueves de Corpus Christi, 60 días después del domingo de
Resurrección, es el jueves después de la Santísima Trinidad.
Se celebra la solemnidad del cuerpo y la sangre de Cristo. Jesús se entrega y
nos deja su cuerpo (hostia) y su sangre
(vino) en la Eucaristía
para ser fuente de salvación de todos.
Las cosechas en ciernes, la energía solar transformada en
materia es decir los frutos; el cuerpo
es el cereal (hostia sagrada de agua y harina), la sangre es el vino.
Viernes de Corpus.
Fiesta movible, 61 días después del domingo de Resurrección.
San Juan Bautista.
Fiesta fija. San Juan Bautista: 24 de junio
Solsticio de verano. A partir de este día la luz del Sol
comienza a menguar.
El otro Juan el evangelista tiene su festividad seis meses
después, es decir el solsticio de invierno.
Transfiguración del Señor.
Asunción de María. Fiesta
fija.
Asunción de María: 15 de agosto. Se celebra la subida al
cielo de la Virgen
María.
Natividad de la Virgen
8 de septiembre, se celebra el nacimiento de la Virgen.
La constelación de Virgo reaparece.
San Miguel Arcángel.
29 de septiembre. Lucha de San Miguel con el demonio. Es el otro
custodio de los equinoccios junto a San Jorge. Es la alegoría de la lucha de la
luz con la oscuridad. El orden que vence al caos.
San Miguel con la balanza
pesa las almas, es evidente que estamos en el signo de Libra en
septiembre.
Todos los Santos. Santos
Difuntos.
Todos los Santos: 1 de noviembre se celebran todos los
santos y santas de la iglesia.
2 de noviembre Santos
Difuntos. El sol comienza a declinar.
San Juan Evangelista
Fiesta fija. San Juan Evangelista: 27 de diciembre
Solsticio de invierno. Los dos Juanes son el solsticio de
verano y el de invierno cuya diferencia temporal es de seis meses.
La metáfora es que el Sol “muere” y “resucita”, como el trigo, como la vid, como Cristo; es el ciclo de la muerte y la resurrección de la luz, del calor y de la vida en la naturaleza a lo largo de un año solar.
Adviento.
Volvemos al punto inicial adviento, el período que inicia el año litúrgico. El ciclo se ha cerrado y vuelve a abrirse.
La metáfora es que el Sol “muere” y “resucita”, como el trigo, como la vid, como Cristo; es el ciclo de la muerte y la resurrección de la luz, del calor y de la vida en la naturaleza a lo largo de un año solar.
Vivir o morir ese es el problema.















































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